
¿Quién no ha sufrido nunca un esguince? Esta es la lesión más frecuente en el mundo del deporte, y no se trata solo del esguince de tobillo, sino también el de muñeca, rodilla y cualquier otra articulación los ligamentos de la cual se vean afectados.
En este caso nos centraremos en el de tobillo que es uno de los más usuales.
El esguince es un daño estructural parcial de un ligamento sin llegar a la rotura. Las causas de este mal suelen ser diversas, pero la más frecuente es sobrepasar el límite del movimiento articular, lo que provoca una tensión demasiado grande en el ligamento, provocando un desgarre o sobre-estiramiento más grande de lo normal.
Según la gravedad de la lesión del ligamento hay varios tipos de esguinces, que conllevan a una disminución mayor o menor de la articulación afectada.
- Esguince en grado I:
Se produce por el sobre-estiramiento del ligamento, que provoca una leve inflamación. No hay laxitud articular asociada. El ligamento sólo sufre y si llega a haber un desgarre este no superaría el 5% del ligamento.
El tiempo de recuperación es corto, dependiendo de la actividad física de la persona, pero suele ser de entre 10 y 20 días.
- Esguince en grado II:
En este grado el ligamento ya sufre desgarre o rotura parcial. La inflamación en la zona es instantánea y duele al tacto. Pueden haber estructuras cercanas afectadas como es la cápsula articular, lo que provoca un derrame y morado en la zona.
La inestabilidad articular es leve, pero se ve afectada.
El tiempo de recuperación es mayor y suele estar entre 20 y 40 días, ya que la cantidad de tejido afectado es mayor.
- Esguince en grado III:
Forman parte las lesiones más graves de los ligamentos, las roturas. Si en este grado el diagnóstico es considerado de esguince, es porque no necesitará de tratamiento quirúrgico.
El dolor es muy intenso y la laxitud articular muy presente.
Debido al tiempo de cicatrización del ligamento, el tiempo para recuperarse es de unas 8 semanas.